jueves, 5 de marzo de 2020

Como prevenir la violencia contra la mujer


La violencia contra la mujer parte de las normas sociales y estereotipos que perpetúan la discriminación de género en una sociedad machista. La mejor manera de erradicarla es evitar que ocurra en primer lugar. Aquí te damos algunas recomendaciones al respecto.

1) Reconoce las señales. El primer paso para la prevención es familiarizar a las personas y la comunidad con los posibles signos e indicadores de violencia de género. Estos signos pueden variar y no siempre comprenden síntomas físicos, ya que la violencia contra la mujer incluye muchas formas de maltrato, como abuso psicológico, verbal, económico, entre otros.

2) Educa a tu comunidad. Un buen comienzo para erradicar la violencia de género es comenzar a educar a la mayor cantidad de gente posible sobre la misma, su impacto y cómo intervenir de manera segura. Esto se puede hacer mediante la colaboración de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, u organizando a mujeres y demás miembros de la comunidad para implementar charlas o sesiones grupales para discutir el tema, especialmente en escuelas y compañías locales.

3) Organiza a tu comunidad. Involucrar a los vecinos a intervenir para detener a un abusador o hacer de su comunidad un lugar donde no se tolerará la violencia de género, genera confianza para que las mujeres denuncien que son maltratadas. Así como muchos barrios tienen vigilancia vecinal para detener la delincuencia, comienza a organizar una red de personas que se comprometerán a intervenir en situaciones de violencia doméstica, ayudarán a las víctimas a separarse de sus abusadores de manera segura y proporcionarán una estructura de apoyo comunal para los sobrevivientes.

4) Escucha para empoderar. Si una víctima de violencia de género se acerca a ti, escúchela. Hazle saber que le crees y no juzgues sus elecciones. Las víctimas a menudo se sienten completamente aisladas y con frecuencia son menospreciadas por su abusador; es importante que ella se sienta segura y reúna el coraje suficiente para comunicarte exactamente lo que está sucediendo y pedir ayuda.

5) Permanece a la espera. Si sospechas que tu amiga, compañera de trabajo o familiar es víctima de violencia, ofrécele estar a la espera de su mensaje de texto o llamada para emergencias. Ten tu teléfono encendido y completamente cargado todo el tiempo y guárdalo. Si tienes un automóvil y necesitas intervenir inmediatamente, asegúrate de que el tanque de gasolina esté lleno para que puedas ingresar y conducir inmediatamente hacia el lugar de la víctima.

6) Ten un plan de intervención. Elabora un plan para reaccionar con inmediatez al momento de recibir un mensaje de auxilio de una víctima. Para ello, debes tener los números de contacto necesarios de la policía local y la línea nacional de ayuda contra la violencia de género: la Línea 100.

7) Documenta cualquier incidente del que seas testigo. Toma nota de las fechas, horas, lesiones y cualquier otra observación. Tu documentación en curso puede ayudar a reforzar el coraje y la credibilidad de la víctima cuando por fin esté dispuesta a emprender acciones legales contra su abusador. Si cuentas con material fotográfico o audiovisual, puedes reforzar una futura denuncia y/o sentencia.

Que es la Violencia contra la mujer


La violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones a los derechos humanos más sistemáticas y extendidas. Está arraigada en estructuras sociales construidas en base al género más que en acciones individuales o acciones al azar; trasciende límites de edad, socio económicos, educacionales y geográficos; afecta a todas las sociedades; y es un obstáculo importante para eliminar la inequidad de género y la discriminación a nivel global. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006)

Las Naciones Unidas definen la violencia contra las mujeres como “todo acto de violencia basado en basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”. (Resolución de la Asamblea General Resolución 48/104 Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, 1993)

Frecuentemente los términos “violencia basada en género” y “violencia contra las mujeres” son usados de modo indistinto en la bibliografía y por los abogados, sin embargo, el término “violencia basada en género” se refiere a aquella dirigida contra una persona en razón del género que él o ella tiene así como de las expectativas sobre el rol que él o ella deba cumplir en una sociedad o cultura. La violencia basada en el género pone de relieve cómo la dimensión de género está presente en este tipo de actos, es decir, la relación entre el estado de subordinación femenina en la sociedad y su creciente vulnerabilidad respecto a la violencia. Sin embargo, resulta importante advertir que tanto hombres como niños también pueden ser víctimas de la violencia basada en el género, especialmente de la violencia sexual.

Dado el enorme número de mujeres y niñas que experimentan la violencia, el enfoque del presente sitio web lo constituyen las mujeres y niñas, y por ello el término violencia contra las mujeres será usado a lo largo del mismo.

En escenarios de conflicto y posteriores a éstos así como en escenarios de emergencia, el término violencia sexual basada en género (VSBG) es comúnmente usado. La violencia sexual en estos escenarios es mayormente cometida contra mujeres y niñas.

A lo largo de este web site, a menos que se especifique de manera distinta, el término “mujeres” se refiere a mujeres de todas las edades, incluyendo niñas. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006)

Violencia contra la Mujer

Es la que se ejerce por su condición de mujer. Siendo esta «consecuencia de la discriminación que sufre tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razones de género».

En esta violencia se presentan numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física, sexual, verbal, psicológica y el asesinato, manifestándose en diversos ámbitos de la vida social, laboral y política, entre los que se encuentran la propia familia, la escuela, las religiones, el Estado, entre otras.

En 1993, en asamblea general, las Naciones Unidas (ONU) aprobaron la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, y en 1999, a propuesta de la República Dominicana con el apoyo de 60 países más, declararon el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En 2008 el Secretario General de la ONU puso en marcha la campaña «Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres» apelando al «imperio de la ley» como vehículo para su erradicación. Uno de sus objetivos fue el de procurar que para 2015 todos los países hubiesen adoptado leyes específicas contra este tipo de violencia de conformidad con las normas internacionales en materia de derechos humanos.​


En febrero de 2008 el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon lanzó la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, proclamando el 25 de cada mes Día Naranja. Entre otras actividades, en ese día se invita a llevar alguna prenda de ese color para resaltar el llamado a erradicar la violencia contra la mujer.